ESTRUCTURA MOVIL

COLEGIO DE EDUCACION PROFESIONAL TECNICA DEL ESTADO DE CHIAPAS

GLODOVINDA ARGUETA MARTINEZ.

 

ESTRUCTURA MÓVIL

TRES SISTEMAS protegen, moldean y sujetan el cuerpo. La piel es un abrigo vivo, flexible, que protege los tejidos delicados del interior de las duras condiciones del exterior. Los huesos forman el esqueleto, estructura solida que sujeta el peso del cuerpo y evita que se caiga,pero ligera y flexible, para permitir que se mueva. Los musculos dan forma al cuerpo y, al empujar los huesos, permiten multiples movimientos, desde subir una ceja hasta correr una maratón.

Introducción:

El siguiente tiene por finalidad estudiar el Óseo, sus componentes y principales. El esqueleto formado por un conjunto de constituye el armazón o soporte del cuerpo y a la vez le sirve de protección. El esqueleto constituye la parte pasiva del sistema locomotor

El sitema oseoestá formado por un conjunto de sólidas compuestas básicamente por tejido óseo, que se denominan huesos.

Los huesos cumplen tres funciones fundamentales: proporcionar sostén al organismo, constituir los segmentos móviles del sistema de palancas configurado junto a las articulacion y músculos, brindar protección a los órganos y tejidos internos. Otras funciones importantes de los huesos son participar en el metabolismo de diversos minerales, como el calcio o el fósforo, y en la formación de la sangre, proceso en el que está involucrada la médula ósea interior de algunos huesos. El esqueleto humano cuenta con aproximadamente 208 huesos. Esta cifra no es constante porque algunas personas poseen algunos pequeños huesos, conocidos como supernumerarios, que se localizan en el cráneo o en los dedos. Un bebé puede tener hasta trescientos huesos ya que nace con algunos separados para facilitar el nacimiento.

Los huesos son de variadas formas y tamaños: largos, planos, cortos, esponjosos y compactos. Cada hueso cumple una funcion especial en el sistema. Los huesos no son estructuras lisas, ellos presentan protuberancias y partes rugosas.

Para el estudio del esqueleto humano se toman en cuenta 4 regiones: cabeza (cráneo y cara), tronco (columna vertebral, costillas, esternón, omóplato y clavícula), extremidades superiores (hombro, brazo, antebrazo y mano) y por último aunque no menos importante las extremidades inferiores (caderas, muslo, pierna y pies).

 

 

 

 

 

LA PIEL

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, al que recubre en su totalidad. Además de actuar como escudo protector contra el calor, la luz, lesiones e infecciones, la piel también cumple estas funciones:

 

Las características (es decir, el grosor, el color, la textura) de la piel no son uniformes en todo el cuerpo. Por ejemplo, la cabeza presenta más folículos pilosos que cualquier otra parte, mientras que la planta de los pies no tienen ninguno. Además, la piel de la planta de los pies y de la palma de las manos es más gruesa.

La piel está compuesta por las siguientes capas, cada una de ellas desempeña distintas funciones:

Epidermis La epidermis es la capa externa delgada de la piel compuesta por las tres partes siguientes:
  • Estrato córneo (capa córnea)
    Esta capa consiste en queratinocitos completamente maduros que contienen proteínas fibrosas (queratinas). La capa más externa se renueva constantemente. El estrato córneo previene la entrada de la mayoría de las sustancias extrañas y la pérdida de fluidos corporales.
  • Queratinocitos (células escamosas)
    Esta capa, que se encuentra debajo del estrato córneo, contiene queratinocitos activos (células escamosas), que maduran y forman el estrato córneo.
  • Capa basal
    La capa basal es la capa más profunda de la epidermis que contiene células basales. Las células basales se dividen continuamente, formando nuevos queratinocitos que reemplazan a los antiguos que se desprenden de la superficie cutánea.

La epidermis también contiene melanocitos que producen melanina(el pigmento de la piel).

Dermis

La dermis es la capa media de la piel. La dermis está compuesta por lo siguiente:

  • Vasos sanguíneos.
  • Vasos linfáticos.
  • Folículos pilosos.
  • Glándulas sudoríparas.
  • Fibras de colágeno.
  • Fibroblastos.
  • Nervios.

La dermis se mantiene unida por una proteína denominada colágeno, compuesta por fibroblastos. En esta capa se encuentran los receptores del dolor y del tacto.

Capa subcutánea La capa subcutánea es la capa más profunda de la piel. Está compuesta por una red de células de colágeno y grasa, que ayuda a conservar el calor corporal y protege el cuerpo contra lesiones puesto que amortigua los impactos.

 

EL SISTEMA OSEO

 

  • El sistema óseo y el esqueleto:

    El sistema óseo está formado por un conjunto de estructuras sólidas compuestas básicamente por tejido óseo, que se denominan huesos.

    Un esqueleto interno consiste en estructuras rígidas o semirrígidas dentro del cuerpo, que se mueven gracias al sistema muscular. Si tales estructuras están mineralizadas u osificadas, como en los humanos y otros mamieros, se les llama huesos. Otro componente del sistema esquelético son los cartílagos, que complementan su estructura. En los seres humanos, por ejemplo, la nariz y orejas están sustentadas por cartílago. Algunos organismos tienen un esqueleto interno compuesto enteramente de cartílago, sin huesos calcificados, como en el caso de los tiburones. Los huesos y otras estructuras rígidas están conectadas por ligamentos y unidas al sistema muscular a través de tendones.

    El esqueleto humano es una forma de poder sumamente criticable ya que las diferencias entre las partes las llevan al enfrentamiento de los huesos coquitlicos. A excepción del hueso hioides —que se halla separado del esqueleto—, todos los huesos están articulados entre sí formando un continuum, soportados por estructuras conectivas complementarias como ligamentos, tendones, y cartílagos.

    El esqueleto de un ser humano adulto tiene, aproximadamente, 206 huesos, sin contar las piezas dentarias, los huesos sutúrales o wormianos (supernumerarios del cráneo) y los huesos sesamoideos.

    El conjunto organizado de huesos —u órganos esqueléticos— conforma el sistema esquelético, el cual concurre con otros sistemas orgánicos (sistema nervioso, sistema articular y sistema muscular) para formar el aparato locomotor.

    El esqueleto óseo es una estructura propia de los vertebrados. En biologia, un esqueleto es toda estructura rígida o semirrígida que da sostén y proporciona la morfologia básica del cuerpo, así, algunos cartílagos faciales (nasal, auricular, etc.) debieran ser considerados también formando parte del esqueleto.

  • Funciones básicas del esqueleto:

    Los huesos desempeñan funciones importantes entre las cuales se pueden mencionar las siguientes.

    1) Función de sostén. El esqueleto constituye un armazón donde se apoyan y fijan las demás partes del cuerpo, pero especialmente los ligamentos, tendones y músculos, que a su vez mantienen en posición los demás músculos del cuerpo.

    2) Locomoción. Los huesos son elementos pasivos del movimiento, pero en combinación con los músculos permiten el desplazamiento, ya que les sirven de punto de apoyo y fijación.

    3) Protección. En muchos casos los huesos protegen los órganos delicados como en el caso de los huesos del cráneo, que constituyen una excelente protección para el encéfalo; la columna vertebral y las costillas protegen al corazon y los pulmones; las cavidades orbitarias protegen a los ojos; el hueso temporal aloja al oido, y la columna vertebral protege la médula espinal.

    4) Hematopoyesis. En la médula roja de los huesos largos se producen los glóbulos rojos y en menor cantidad linfocitos y monocitos.

      1. Hueso.

        El hueso es un órgano firme, duro y resistente que forma parte del endoesqueleto de los vertebrados. Está compuesto principalmente por tejido óseo, un tipo especializado de tejido conectivo constituido por celulas, y componentes extracelulares calcificados. Los huesos también poseen cubiertas de tejido conectivo (periostio) y cartílago (carilla articular), vasos, nervios, y algunos contienen tejido hematopoyético y adiposo (médula ósea).

        Los huesos poseen formas muy variadas y cumplen varias funciones. Con una estructura interna compleja pero muy funcional que determina su morfología, los huesos son plásticos y livianos aunque muy resistentes y duros.

        El conjunto total y organizado de las piezas óseas (huesos) conforma el esqueleto o sistema esquelético. Cada pieza cumple una función en particular y de conjunto en relación con las piezas próximas a las que está articulada.

        La superficie de los huesos presenta prolongaciones, protuberancias y tuberosidades, en las que se insertan los ligamentos de las articulaciones y los tendones de los músculos, y una gran variedad de irregularidades como surcos, poros y depresiones por las que discurren y penetran los vasos sanguíneos y los nervios.

      2. Composición y estructura de los huesos:

    Los huesos son estructuras resistentes de color blando amarillento compuestos de sustancias minerales y orgánicas.

    Las sales minerales le dan dureza y resistencia a los huesos y son:

    Fosfato de calcio 85 por 100.

    Carbonato de calcio 9 por 100

    Fluoruro de calcio 4 por 100

    Fosfato de magnesio 2 por 100

    La oseína es la sustancia orgánica y constituye más de 1/3 del material que forma los huesos y ella confiere a los huesos elasticidad y resistencia.

    Los minerales de los huesos no son componentes inertes ni permanecen fijos sino que son constantemente intercambiados y reemplazados junto con los componentes orgánicos en un proceso que se conoce como remodelación ósea.

    Su formación y mantenimiento está regulada por las hormonas y los alimentos ingeridos, que aportan vitaminas de vital importancia para su correcto funcionamiento.

    Estructura de los huesos:

    Si se hace un corte longitudinal en el hueso largo podemos observar las siguientes estructuras:

    • El periostio o membrana fina conjuntiva que recubre todo el hueso.
    • El tejido compacto, que parte desde los extremos o epífisis y se engruesa en el centro o diáfisis,
    • El tejido esponjoso, que se ubica en la epífisis y constituye la médula ósea
    • El canal medular, que se encuentra ocupado por la médula ósea. En la médula ósea roja se encuentran los eritoblastos, de los cuales se originan los eritrocitos o glóbulos rojos, por tanto esta estructura constituye el principal órgano hematopoyético.

    En cuanto a su estructura microscópica el tejido óseo está constituido por células óseas u osteoblastos y sustancia fundamental. En un corte transversal se observan los canales de Havers, alrededor de los cuales se disponen en capas concéntricas las laminillas.

      1. Tipos de huesos:

    Según su tamaño y forma, se pueden diferenciar tres tipos de huesos: huesos largos, planos y cortos.

    1. Los huesos largos, como los de las extremidades, son cilíndricos y alargados. Disponen de un cuerpo central ó diáfisis y de dedos extremos o epífisis, que forman parte de las articulaciones. La zona en la que se une la diáfisis con los extremos óseos se conoce como metáfisis. Constan de una corteza, que es una capa externa de tejido óseo compacto de varios milímetros de espesor, y es la que brinda solidez al hueso, y de una zona interna denominada cavidad medular. La corteza está revestida por fuera por una lámina de tejido conjuntivo y óseo denominada endostio. La cavidad medular de los extremos óseos está rellena de un tejido óseo esponjoso, poco denso. En las zonas centrales de los huesos, la cavidad alberga un tejido distinto: la médula ósea.
    2. Los huesos planos, como los del cráneo, el esternón, las costillas o los huesos ilíacos, son delgados, planos y anchos. Cuentan con una capa externa de tejido óseo compacto, y están rellenos de tejido óseo esponjoso.
    3. Los huesos cortos, como las vertebras, los huesos del carpo de las manos y los del tarso de los pies, son pequeños y tienen forma cúbica o cilíndrica. Al igual que los huesos planos, cuentan con una capa externa de tejido óseo compacto, rellena de tejido óseo esponjoso.

    El hueso no es totalmente sólido sino que tiene pequeños espacios entre sus componentes, formando pequeños canales por donde circulan los vasos sanguíneos encargados del intercambio de nutrientes. En función del tamaño de estos espacios, el hueso se clasifica en compacto o esponjoso.

    1. Hueso Compacto: constituye la mayor parte de la diáfisis de los huesos largos así como de la parte externa de todos los huesos del cuerpo. El hueso compacto constituye una protección y un soporte. Tiene una estructura de láminas o anillos concéntricos alrededor de canales centrales llamados canales de Havers que se extienden longitudinalmente. Los canales de Havers están conectados con otros canales llamados canales de Volkmann que perforan el periostio. Ambos canales son utilizados por los vasos sanguíneos, linfáticos y nervios para extenderse por el hueso. Entre las láminas concéntricas de matriz mineralizada hay pequeños orificios o lacunae donde se encuentran los osteocitos. Para que estas células puedan intercambiar nutrientes con el líquido intersticial, cada lacuna dispone de una serie de canalículos por donde se extienden prolongaciones de los osteocitos. Los canalículos están conectados entre sí y, eventualmente a los canales de Havers.

      El conjunto de un canal central, las láminas concéntricas que lo rodean y las lacunae, canalículos y osteocitos en ellas incluidos recibe el nombre de osteón o sistema de Havers. Las restantes láminas entre osteones se llaman láminas intersticiales.

    2. Hueso esponjoso: a diferencia del hueso compacto, el hueso esponjoso no contiene osteones, sino que las láminas intersticiales están dispuestas de forma irregular formando unos tabiques o placas llamadas trabéculas. Estos tabiques forman una estructura esponjosa dejando huecos que están llenos de la médula ósea roja. Dentro de las trabéculas están los osteocitos que yacen en sus lacunae con canalículos que irradian desde las mismas. En este caso, los vasos sanguíneos penetran directamente en el hueso esponjoso y permiten el intercambio de nutrientes con los osteocitos.

    El hueso esponjoso es el principal constituyente de las epífisis de los huesos largos y del interior de la mayor parte de los huesos.

      1. Principales funciones de los huesos:

        Es un tejido muy consistente, resistente a los golpes, presiones y tracciones pero también elástico, protege órganos vitales como el corazón, pulmones, cerrebro, etc., asimismo permite el movimiento en partes del cuerpo para la realización de trabajo o actividades estableciendo el desplazamiento del individuo. Forma el aparato locomotor originando la estructura ósea o esqueleto y está revestido por músculos dependiendo de su ubicación. Es también un depósito de calcio movilizable, órgano hematopoyético (alberga a la médula: formador de los componentes formes de la sangre). Almacenamiento como reserva de calcio y fosforo del cuerpo.

      2. Articulaciones

    Se denomina articulación a la unión de dos o más huesos entre sí. La función de las articulaciones es brindar movilidad y estabilidad a los segmentos óseos que se relacionan en ellas.

    Tipos de articulación:

    Según la amplitud de movimiento que permiten, existen tres tipos de articulación.

    1. Las articulaciones fijas o sinartrosis, no permiten prácticamente ningún movimiento a los segmentos óseos involucrados, que contactan unos con otros directamente. Así ocurre en las articulaciones entre los huesos del cráneo, cuya principal función es proteger los órganos que se encuentran en su interior.
    2. Las articulaciones semimóviles o anfiartrosis, pueden articularse ligeramente, y los segmentos óseos que la conforman están rodeados de una fina capa de tejido cartilaginoso o fibrocartílago. Tal es el caso de las articulaciones de los cuerpos vertebrales, los cuales solo permiten pequeños movimientos. Pese a ello, cuando se suman los movimientos del conjunto de articulaciones de la columna vertebral, ésta puede describir amplios movimientos de flexión, extensión o rotación.
    3. Finalmente las articulaciones móviles o diartrosis, son las que brindan una mayor amplitud de movimiento; en ellas, los extremos óseos que se vinculan entre sí disponen de diversas estructuras que facilitan el deslizamiento de uno sobre el otro y garantizan al mismo tiempo la estabilidad de la articulación. La mayor parte de las articulaciones de las extremidades son de este tipo.

    El cuerpo humano tiene diversos tipos de articulaciones móviles. La cadera y el hombro son articulaciones del tipo esfera-cavidad, que permiten movimientos libres en todas las direcciones. Los codos, las rodillas y los dedos tienen articulaciones en bisagra, de modo que sólo es posible la movilidad en un plano. Las articulaciones en pivote, que permiten sólo la rotación, son características de las dos primeras vértebras; es además la articulación que hace posible el giro de la cabeza de un lado a otro. Las articulaciones deslizantes, donde las superficies óseas se mueven separadas por distancias muy cortas, se observan entre diferentes huesos de la muñeca y del tobillo

    El cartílago articular

    El cartílago articular es una capa de tejido cartilaginoso y de grosor variables, que reviste la superficie de los extremos óseos que se encuentran dentro de las articulaciones. Su función es evitar el desgaste y la fricción de los extremos óseos, permitir que éstos encajen mejor y amortiguar, transmitir y distribuir las fuerzas de gravedad y de tracción muscular que convergen en las articulaciones.

    El tamaño y la forma del cartílago articular varía considerablemente. Los cartílagos articulares mas voluminosos son los de las rodillas y caderas, que deben soportar una mayor fuerza de gravedad: su espesor, en estas articulaciones, puede llegar a 4mm.

    La propiedad más importante del cartílago articular es la elasticidad, es decir, la capacidad de volver a su situación inicial tras ser sometido a una fuerte presión. Esta elasticidad es debida a que, al ser presionado, el cartílago articular expulsa agua de su propio tejido hacia la cavidad articular y cuando dicha presión cesa, absorbe el agua nuevamente.

    La capsula articular y el líquido articular

    La cápsula articular o sinovial es una cubierta doble que envuelve las articulaciones móviles y que sirve para darles estabilidad. Las cápsulas articulares más voluminosas son las de las rodillas, que proyectan hacia el interior de la articulación unas muescas laterales o meniscos.

    La capa externa de la cápsula articular, o membrana fibrosa, es un manto rugoso y extensible que está fuertemente unido a los huesos, justo en el límite de la articulación. La capa interna, o membrana sinovial, más delgada y elástica, reviste la articulación por dentro y está unida, por sus extremos, al cartílago articular. Su principal función es elaborar y secretar hacia la cavidad articular el líquido articular; además, cuenta con numerosas células defensivas.

    El líquido articular o sinovial es un líquido viscoso y amarillento que ocupa el interior de la cavidad articular. Su función es lubrificar y reducir las fricciones entre los extremos óseos y nutrir al cartílago articular. También posee células defensivas.

      1. El esqueleto humano.

    Para el estudio del esqueleto humano se consideran tres regiones: cabeza, tronco y extremidades.

    1. Huesos de la cabeza

    Para estudiar los huesos, que son 22, se pueden considerar dos partes: el cráneo y la cara.

    • Huesos del cráneo.

    Los huesos del cráneo desempeñan funciones de protección para el encéfalo son los siguientes: un frontal que forma la frente y contribuye a formar las órbitas de los ojos; un occipital situado en la región post-inferior del cráneo; dos temporales localizados uno a cada lado del cráneo a nivel de los oídos; dos parietales que se encuentran a cada lado de la cabeza hacia la parte superior por encima de los temporales; un esfenoides que se encuentra formando la base anterior del cráneo y un etmoides situado entre el frontal y el esfenoides.

    • Huesos de la cara:

    La región de la cara comprende 14 huesos que contribuyen a formar cavidades. Todos los huesos de la cara están soldados al cráneo, excepto el maxilar inferior que se articula al cráneo por una articulación móvil. Estos huesos son:

    Dos nasales que forman la base de la nariz.

    Dos malares que forman los pómulos de la cara.

    Dos lagrimales o unguis que están situados en las órbitas de los ojos y presentan un canal lagrimal por donde corren las lagrimas.

    Dos cornetes inferiores que se encuentran en las fosas nasales.

    Dos palatinos que forman el paladar óseo junto con los maxilares superiores y ayudan a formar la cavidad nasal, la bosa y las órbitas.

    Dos maxilares superiores contribuyen a formar las órbitas, las fosas nasales y la bóveda de la boca. En su borde inferior presentan alvéolos donde se alojan los dientes.

    El maxilar inferior que forma la mandíbula inferior. Posee alvéolos donde se alojan los dientes y movimiento.

    Finalmente el vómer que forma parte del tabique nasal.

    1. Huesos del tronco

    El tronco está constituido por 58 huesos y para su estudio se consideran las partes siguientes: la columna vertebral, las costillas y el esternón.

    • La columna vertebral:

    La columna vertebral constituye el eje del cuerpo y está situada en la línea media posterior del cuerpo. Se extiende desde la base del cráneo hasta la región coxígea. Está constituida por 33 vertebras que se unen por discos cartilaginosos invertebrales.la columna vertebral está constituida por las vertebras cervicales, dorsales, lumbares, sacras y coxígeas.

    • Las costillas

    Son huesos largos arqueados y planos que se articulan por detrás con la columna vertebral y por delante con el esternón. Son doce pares de los cuales los siete primeros forman las costillas verdaderas, pues se unen directamente al esternón. Los tres siguientes constituyen las costillas falsas, ya que no se unen al esternón sino a los cartílagos de las costillas verdaderas. Los dos últimos pares reciben el nombre de costillas flotantes porque su extremidad anterior queda libre.

    • El esternón

    Es un hueso plano situado por delante en la línea media del cuerpo. En el esternón se apoyan las dos clavículas y los diez primeros pares de costillas.

    1. Huesos de las extremidades superiores:

    Las extremidades superiores tienen como función tomar los objetos y servir como defensa. Para estudiar los huesos de las extremidades superiores se pueden distinguir: el hombro, el brazo, el antebrazo y la mano.

    • Huesos del hombro

    El hombro está formado por la clavícula y el omóplato. Al conjunto de huesos que forman los hombres se le conoce con el nombre de cintura escapular.

    La clavícula es un hueso en forma de S que está situado en la región antero superior del tórax se articula con el esternón y el omóplato.

    El omóplato es un hueso aplanado situado por detrás de la caja torácica

    • Hueso del brazo.

    Esta formado por un solo hueso, el húmero.

    El húmero es un hueso largo que se articula con el omóplato y con la cabeza del radio.

    • Huesos del antebrazo

    Consta de dos huesos: el cubito situado hacia adentro y el radio hacia afuera.

    El cubito es más largo que el radio y forma el soco-

    El radio es más corto que el cúbito y algo curvado. El radio puede girar sobre el cúbito, lo cual permite los movimientos de la mano, es decir, voltearla hacia abajo y adentro y hacia arriba y afuera.

    • Huesos de la mano:

    La mano consta de 27 huesos y está dotada de gran movilidad y agilidad. En la mano podemos diferenciar 3 regiones:

    1) El carpo: está formado por ocho huesos pequeños dispuestos en dos filas. La primera se articula con el antebrazo y esta formada por: escafoides, semilunar, piramidal, pisiforme. La segunda se articula con los huesos de la palma y esta formado por: trapecio, trapezoide, mayor y ganchudo.

    2) El metacarpo corresponde a la palma de la mano y esta formado por cinco huesos metacarpianos, uno para cada dedo.

    3) Los dedos que están formados por tres huesos cada uno: falange, falangina y falangeta, excepto el pulgar que solo tiene falange y falangeta.

    1. Huesos de las extremidades inferiores.

    Para estudiar los huesos de las extremidades inferiores se dividen en cuatro regiones: cadera o cintura pélvica, muslo, pierna y pie.

    • Huesos de la cadera o cintura pélvica.

    La cadera sirve de fijación a las extremidades inferiores y está formada por dos huesos grandes, los ilíacos o coxales que provienen de la soldadura de tres huesos: el ileón, el pubis y el esquión.

    • Hueso del muslo

    Está constituido por un solo hueso, el fémur que va desde la cadera hasta la rodilla, se articula con la cavidad cotiloidea del ilíaco.

    • Huesos de la pierna

    Está constituida por dos huesos largos: la tibia, hacia el lado interno, y el peroné, hacia el lado externo; la rotula, que forma parte de la articulación de la rodilla, se halla por tanto entre el muslo y la pierna e impide que la pierna flexione hacia adelante.

    • Huesos del pie.

    Los huesos del pie se distribuyen en tres grupos: tarso, metatarso y dedos.

    El tarso constituye el empeine del pie y comprende siete huesos: el astrágalo, que se articula con la tibia y el peroné; el calcáneo que forma el talón; el cuboides, el escafoides y los tres cuneiformes.

    El metatarso o planta del pie está formado por cinco huesos metatarsianos.

    Los dedos están formados por tres falanges cada uno, como en los dedos de la mano.

      1. Enfermedades y accidentes del sistema óseo

    • Osteoporosis

    Enfermedad sistémica del esqueleto, caracterizada por una masa ósea baja y un deterioro de la microarquitectura del tejido óseo, con el consiguiente incremento en la fragilidad ósea y susceptibilidad a su fractura, por encima de los cincuenta años se considera que una de cada cuatro mujeres y uno de cada ocho hombres tienen osteoporosis en algún grado.

    La influencia más importante del deterioro del sistema óseo en las mujeres pos menopáusicas podría estar relacionada con una deficiencia severa de progesterona segregada por los ovarios.

    Como otras causas se señalan: deficiencias minerales y vitamínicas, medicinas corticosteroides, pobres hábitos alimentarios, falta de ejercicio, demasiado cortisol y muy poca testosterona. Los estrógenos, por otro lado, difícilmente protegerán contra la osteoporosis cuando la progesterona este ausente. (Le magazine Marzo 99).

    • Artrosis

    Enfermedad que afecta cualquier articulación del cuerpo. Puede ser primaria; es decir, que no tiene causa desencadenante conocida; o secundaria, en cuyo caso se debe especificar su origen.

    Entre las múltiples causas que pueden desencadenar una Artrosis, se encuentran los traumatismos, las infecciones, las enfermedades sistémicas o reumatológicas, etcétera.

    En general, cualquier factor que dañe el cartílago de una articulación desencadenará su progresivo desgaste y destrucción, lo que finalmente pasará a ser una Artrosis de esa articulación. Toda artrosis tiene tratamiento, el cual dependerá del grado de destrucción de la o las articulaciones.

    En una primera etapa se tratan sus síntomas. Posteriormente y a medida que avanza la destrucción articular se puede llegar, en los casos más avanzados, al reemplazo de la articulación dañada por una Prótesis.

    • Osteoartritis

    No sólo la osteoporosis es un reto para la tercera edad, también y seguramente un dolor más frecuente, silencioso y extendido es el derivado de la osteoartritis, con el incremento absoluto y relativo de la población de la tercera edad, se estima que del 1,5 millón de personas de mas de 65 años de nuestro país, el 80% tienen o pasan por algún tipo de osteoartritis de modo permanente o esporádico e intermitente en su frecuencia. Por lo general, ya a partir de los cincuenta años este tipo de trastornos coexisten con algún otro de tipo crónico.

    Los trastornos dolorosos más frecuentes se presentan en la región pectoral de la espalda, pelvis, caderas y hombros, articulaciones, rodillas especialmente, espasmos en ligamentos, tendones y músculos, tobillos, muñecas con dolor hacia las manos, conviviendo con otros síntomas como picor, sed, sudor y debilidad local general.

    • Escoliosis

    Es una desviación lateral de la columna con rotación de las vértebras sobre las inmediatas superior e inferior sin causa identificable. Esta desviación de la columna afecta aparentemente a estructuras tales como los hombros, la espalda y la pelvis.

    No duele ni afecta inicialmente a la vida de relación del paciente. Sin embargo, con el paso del tiempo uno "columna desviada" se "desgasta" más y aparece una "escoliosis dolorosa del adulto".

    Si entendemos que la columna la podemos dividir en cervical, torácica (costillas) y lumbar, existirán desviaciones para cada segmento. La curva torácica es la más común, seguida por la curva doble torácica y lumbar, y la lumbar. Por la edad, una escoliosis puede ser congénita, infantil, del adolescente y juvenil.

    La escoliosis afecta a un escaso porcentaje de la población, aproximadamente un 2%. Suele tener un origen familiar y hereditario (20%).

    • Lordosis

    Es la desviación de la columna vertebral de modo que se ve una "joroba" o Giba.

    Accidentes del sistema óseo

    Los accidentes más frecuentes que ocurren en el sistema óseo son:

    • Fractura: cuando se produce una ruptura total o parcial de un hueso; se manifiesta por un intenso dolor, pérdida del movimiento e inflamación de la parte afectada. Requiere atención médica para evitar mayores complicaciones. Existen gran variedad de fracturas: sencilla, compuesta, abierta, doble, etc.
    • Luxación: consiste en la dislocación de una articulación, lo cual ocurre cuando se sale de su posición normal. La luxación va acompañada de intenso dolor por la lesión de ligamentos y tendones.
    • Esguince: es una lesión producida en los ligamentos y tendones a causa de un movimiento brusco o de un golpe fuerte.

    Referencias Bibliográficas

    Libros consultados:

    • Walter, J. K. Gran Enciclopedia Escolar. Editorial Johnson’s
    • Mazparrote, S. Biologia 8vo grado. Editorial Salesiana

    Páginas visitadas:

    www.monografías.com

    www.rincondelvago.com

    www.excet.es

    www.renaedu.com

    www.wikipedia.com

    Conclusión

    Podemos concluir que el sistema oseo constituye una parte realmente importante en la estructura y la constitución del cuerpo humano. Junto con el sistema muscular permiten el movimiento. Otras funciones importantes del sistema óseo son: dar soporte al cuerpo, proteger los principales órganos vitales y la producción de glóbulos rojos o hematopoyesis (en huesos largos)

    Las articulaciones forman también parte primordial en el sistema óseo; ellas permiten la unión de los huesos, su estabilidad y en algunos casos el movimiento. Las articulaciones pueden ser móviles, semimóviles o fijas.

    En el esqueleto humano, los huesos del cráneo tienen como principal función la protección del encéfalo. Todos los huesos de la cara están soldados al cráneo a excepción de la mandíbula inferior que esta articulada móvilmente al cráneo lo que le permite movimiento, elemento fundamental para la masticación. Existe un hueso llamado hioides que es el único que no está articulado a ningún otro hueso y se encuentra suelto en la lengua. En el tronco se encuentran las costillas, las cuales protegen a los pulmones; la columna vertebral que protege la médula espinal, entre otros.

    Los huesos de las extremidades superiores tienen como principal función permitir el agarre de objetos y la defensa. Por su parte las extremidades inferiores tienen como principales funciones el soporte del cuerpo y el caminar.

    Los huesos son estructuras resistentes aunque están expuestos a sufrir algunas alteraciones como fracturas, dislocaciones o esguinces. Los huesos también pueden sufrir algunas enfermedades por la falla de producción de sus componentes, como por ejemplo el calcio. Entre las enfermedades mas importantes de los huesos están: osteoporosis, osteoartritis, cáncer de huesos, artrosis, escoliosis, lordosis, etc.

     


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    EL PELO

    pelo

    El pelo en los seres humanos (llamado cabello exclusivamente cuando se trata de pelo humano de la cabeza) es una continuación de la piel cornificada, formada por una fibra de queratina y constituida por una raíz y un tallo. Se forma en un folículo de la dermis, y constituye el rasgo característico de la piel delgada o fina. La diferencia entre la queratina de la capa córnea y la queratina del pelo es que en el pelo las células quedan unidas siempre unas con otras, dando lugar a una queratina más dura.

    Cada uno de los pelos consiste en una raíz ubicada en un folículo piloso y en un tallo que se proyecta hacia arriba por encima de la superficie de la epidermis. La raíz se agranda en su base. La zona papilar o papila dérmica está compuesta de tejido conjuntivo y vasos sanguíneos, que proporcionan al pelo las sustancias necesarias para su crecimiento.

    El pelo se distribuye en toda la superficie corporal excepto en las superficies palmoplantares, el ombligo y las mucosas. En un adulto el número aproximado de pelos es de unos cinco millones, repartiéndose en forma desigual a lo largo del cuerpo. En la cabeza hay alrededor de un millón, encontrándose entre 100.000 y 150.000 en el cuero cabelludo.

    Concepto. El pelo es una estructura epidérmica con forma de filamento flexible, constituida por células queratinizadas, que emerge de foma oblicua hacia el exterior de la piel. -La distribución del pelo. Se encuentra en toda la superficie corporal excepto en: la palma de las manos, la palma de los pies, el ombligo, los pezones, la mucosa oral y genital y la tercera falange de los dedos. En un adulto el número aproximado de pelos es de cinco millones, repartiéndose de foma desigual a lo largo del cuerpo. En la cabeza hay alrededor de un millón, encontrándose entre 100.000 y 150.000 en el cuero cabelludo. -El color del pelo viene determinado genéticamente por la presencia del pigmento denominado melanina. -Los tipos de pelo. Se diferencian tres tipos de pelo en función de la longitud que pueden alcanzar su flexibilidad:

    • Pelos largos y flexibles: el cabello, la barba, el bigote, el vello de las axilas, y del pubis.
    • Pelos cortos y rígidos: las cejas, las pestañas, los pelos de la nariz y los pelos de las orejas.
    • Pelos de longitud y flexibilidad variable.

    Anatómicamente el cabello presenta la misma estructura que cualquier otro tipo de pelo, aunque la implantación en la piel es más profunda que en el resto, ya que el folículo llega hasta la hipodermis. Las glándulas sebáceas son órganos secretores exocrinos que producen una sustancia grasa llamada sebo y desembocan dentro de cada folículo. Se sitúan en la parte media de la dermis asociadas al folículo piloso al que se van a desembocar. Las glandulas sebáceas se distribuyen por toda la piel, excepto en las regiones palmoplantares, y son muy abundantes en el cuero cabelludo, en la cara y en la zona superior del pecho, en el pubis y en la axilas

    Existe un manojo de fibras musculares lisas unidas a cada pelo. La contracción de los músculos hace que el pelo se erize, cambiando así su ángulo con relación a la piel. Este proceso incrementa las posibilidades aislantes de la cubierta del pelo, proporcionando así un mejor abrigo contra el frío. .

    En los folículos pilosos de las axilas y zonas genitales exiten también glándulas sudoríparas apocrinas, son las responsables en parte del olor corporal característico de cada persona.

    El tallo comprende tres capas. La médula, que consiste en células queratinizadas, laxamente unidas, y que está presente solamente en los pelos más gruesos (pelo de guardia). El espacio intercelular está lleno de aire. La médula está rodeada de la corteza, fuertemente adherida. En la corteza o cortex es la parte intermedia del pelo, se fijan la mayoría de los gránulos de pigmento. Su superficie se halla cubierta con un tegumento, en el que las células pueden estar adheridas o bien separadas en las porciones terminales, formando escamas.

    La cutícula es la parte más externa y está fuertemente adherida al córtex, rodeándolo. Está formada por 5-7 capas de células transparentes con forma de lámina , que se disponen unas con otras .

    El pelo sufre continuas modificaciones. Cuando termina de crecer, la reproducción de las células indiferenciadas de la base del folículo también se detiene, la raíz se hace progresivamente más estrecha, y las células que se encuentran encima de la papila sufren un proceso de cornificación. Finalmente, la raíz se separa de la papila del pelo, y éste se cae. Antes de que se desprenda, se inicia la formación de un nuevo pelo en la base del folículo.

     

    Fases de crecimiento

    El pelo no crece de manera indefinida, sino que tiene un crecimiento cíclico, al que se le llama ciclo piloso. Cada folículo posee su propio ciclo, independiente de los que haya a su alrededor.

    • Fase anágena o Anagen: En esta fase el pelo está pegado a la papila, nace y crece. Dura entre 4 y 6 años, aunque normalmente se toma como valor medio tres años. La forma del folículo en esta fase es similar a la de una cebolla, más ancha en la base que en el tallo. El pelo crece sin cesar debido a que las células de la matriz del folículo se dividen por mitosis constantemente.
    • Fase catágena o Catagen: Es una fase de transición. Se extiende unas 3 semanas, durante los cuales el crecimiento se detiene y se separa de la papila, cesando la actividad de las células de la matriz, incluido los melanocitos.El bulbo toma un aspecto cilíndrico.
    • Fase Telógena o Telogen: Es la fase del descanso y de caída del pelo, dura unos 3 meses. La raíz del pelo toma un aspecto de cerilla y permanece insertado en el folículo
    Tipo de pelo Duración de la fase anágena
    cabello 3-5 años (1095-1825 días)
    barba 1 año (365 días)
    vello corporal 13-15 semanas (91-105 días)
    cejas 1 mes (30 días)
    bigote 4-14 semanas (28-98 días)

     

    Funciones del pelo en humanos

    El pelo tiene dos funciones:

    Función de protección: El cabello protege al cuero cabelludo del sol y del frío. Las cejas y las pestañas protegen los ojos del sudor que pudiera caer de la frente, los pelos de la nariz impiden la entrada en la fosas nasales de polvo, partículas que pueda contener el aire.

    Función estética: En toda las culturas el pelo ha tenido mayor o menor grado de cuidado, el arreglo de la barba o el bigote, la eliminación de pelo en las piernas y las axilas.

     

    Tipos de pelo

    En sentido unitario (es decir, en lo que respecta a cada pelo), puede haber de ellos distintos tipos:

    • Pelo de cubierta, guardia o jarra: es el pelo más largo y recto, con una terminación en punta; este tipo de pelo impide que escape el calor.
    • Bajo piel o borra: sirve para el aislamiento térmico, ya que es muy denso; permite el intercambio térmico hacia el exterior, o bien lo impide.
    • Sensorial o vibrisas: está provisto de senos vasculares y fibras nerviosas que envuelven la base del folículo piloso, por lo que tienen una función sensorial.

     

    Tipos de cabello

     

    En función de su estructura

    El cabello en conjunto (es decir, la cabellera) puede ser, según su estructura y apariencia física:

    • Liso o lisótrico. La forma del folículo es circular y está orientado verticalmente a la superficie de la piel formando un ángulo recto con ella. Este cabello es característico de esquimales y orientales.
    • Ondulado o cinótrico. Tiene forma oval y está orientado formando un ángulo agudo.
    • Rizado o ulótrico. Tiene forma elíptica y la orientación es casi paralela a la superficie de la piel. Es propio de la raza negra.
    • Muy rizado.
    • Pasudo, merino o crespo.

    Los europeos tienen los cabellos mayoritariamente entre liso y ondulado, ya que en el folículo generalmente forma un pequeño ángulo agudo con la vertical a la piel.

     

    En función de su emulsión epicutánea

    El cabello se puede clasificar en función de la emulsión epicutánea que presenta en:

    • Normal. La emulsión epicutánea está equilibrada. El aspecto del cabello es brillante, suave y aterciopelado.
    • Seco. La emulsión epicutánea contiene poca grasa y poca agua. El aspecto del cabello es áspero y quebradizo.
    • Graso. La emulsión epicutánea tiene alto contenido en grasa. El aspecto del cabello es brillante y pegajoso.

     

    Propiedades de cabello

    Las propiedades del cabello se deben a la estructura filamentosa de la queratina. Son: elasticidad, resistencia, propiedades eléctricas y permeabilidad.

     

    Elasticidad

    Si se estira la fibra del cabello moderadamente, tanto húmeda como seca, y se deja después en reposo, recupera su longitud original. Esta propiedad se mantiene siempre y cuando el grado de estiramiento no supere el 30%, a partir del cual se provoca una deformación permanente de la fibra. En los procedimientos de peluquería nunca se deben realizar estiramientos superiores al 25%.

     

    Resistencia

    El pelo es fuerte porque las células cuticulares están unidas entre sí, con una sustancia química compleja que actúa como cemento y las mantiene también unidas al córtex.

    El cabello es resistente a:

    A) La rotura. Un cabello sano puede soportar una carga de 50-100 g. Puede verse alterada por algunos agentes químicos.

    B) El calor. Un cabello resiste temperaturas de 140ºC cuando está seco; cuando está mojado resiste hasta 200ºC.

    C) La putrefacción. La estructura de la queratina y su contenido en azufre hacen el cabello muy resistente.

    D) Los cambios de PH. Cuando la fibra capilar se somete a soluciones ácidas extremas o alcalinas extremas se debilita.

     

    Propiedades eléctricas

    El cabello seco no es un buen conductor de la electricidad y presentan una alta resistencia eléctrica. cuando se aplica peinado o cepillado los cabello acumulan electricidad estática y se repelen entre sí. Para evitar esto se aconseja:

    • no usar peines de material plástico.
    • humedecer ligeramente el cabello.
    • utilizar acondicionadores que recubran el cabello.

     

    Permeabilidad

    Es la capacidad que tiene el cabello de absorber líquidos. La absorción de agua produce un inchamiento de la fibra con un incremento de un 15-20% en el diámetro y solo un 0.5-1% en su longitud.

    El pelo mojado es un poco más largo que seco y más esponjoso.

    La absorción de agua y el hinchamiento de la fibra dependen sobre todo del pH del medio. El pH alcalino favorece el hinchamiento de la fibra capilar.

     

    Color del pelo

    Los pigmentos responsables del color del pelo son las melaninas, que son producidas por los melanocitos de la matriz. La melanina se acumula dentro de estas células en unos orgánulos esféricos, delimitados por una membrana lipídica, y denominados melanosomas. La actividad de los melanocitos se adapta al ciclo piloso produciéndose durante la fase anágena.

    Los pigmentos que intervienen en el color del pelo se clasifican a su vez en:

    La canicie es la pérdida de coloración de los cabellos que forma parte del proceso fisiológico del envejecimiento.

     

    Otros datos

    Las variaciones más importantes en la apariencia física de la cabeza son:

     

    Alteraciones capilares

    • Alopecia. Es una alteración capilar producida por la caída del cabello:
    • Calvicie tóxica. Puede aparecer como consecuencia de una grave enfermedad con fiebre elevada.
    • Alopecia areata. Es una enfermedad en la cual se pierde pelo de improviso en una zona concreta, normalmente en el cuero cabelludo o barba.
    • Alopecia androgénica. Esta calvicie es de orden hereditario y comúnmente la padecen los hombres. Se presenta generalmente en la nuca, frontal, o coronilla, aunque por ser su patrón genético no tiene zonas especificas.
    • Moniletrix. Es un trastorno constituido por una variación regular del espesor del tallo piloso, dándole al pelo un aspecto de rosario con tendencia a romperse prematuramente en los puntos donde es más delgado. Presenta un patrón hereditario autosómico dominante.
    • Tricoptilosis. Es una alteración conocida por «puntas abiertas», el pelo se ve opaco y deslucido y esa división impide tanto peinarlos como que los peinados queden en su sitio una vez logrados.
    • Tricorrexis invaginada. Conocida como pelo de bambu.Consiste en unas deformaciones técnicas y concavas del tallo que recuerda al bambu.Pueden ocurrir de forma traumática sobre pelos normales o ser congénita.Podría deberse a un efecto pasajero de la queratinizacion.Este tipo de pelo característico del síndrome de Nether

    CRANEO

    El esqueleto de la cabeza, o macizo esquelético cráneo-facial, es el conjunto de los huesos del cráneo (ossa cranii PNA) y los huesos de la cara (ossa faciei PNA), conocido como calavera en términos coloquiales, aunque anatómicamente es la cabeza ósea, siendo el cráneo una parte de la cabeza. Es común que cráneo designe a la totalidad de la cabeza ósea, lo cual es impropio en el estudio de la Anatomía. Sin embargo, en otros ámbitos (embriología, biología, etc.) se considera el cráneo como sinónimo de esqueleto de la cabeza.

    La distinción entre cráneo y cara es muy clara: el cráneo aloja el encéfalo fundamentalmente -neurocráneo-, mientras que la cara presta inserción a los músculos de la mímica y de la masticación y aloja algunos de los órganos de los sentidos. El cráneo cumple una función muy importante, ya que se preocupa de contener todo el sistema nervioso central, con excepción de la medula

     

    Huesos del cráneo

    Los huesos del cráneo son ocho, cuatro son impares y de situación media, y los otros dos son pares y de situación lateral simétrica.

     

    Regiones craneales

    El cráneo, como cavidad, puede ser considerado desde el interior de esa cavidad como endocráneo, o desde el exterior como exocráneo. A su vez, en conjunto, se pueden distinguir dos partes:

    • una parte superior, la bóveda craneal o calota (calvaria PNA);
    • una parte inferior, la base del cráneo (basis cranii PNA).

    Otro modo de clasificar el cráneo, de manera mas topográfica, es:

    • Viscerocraneo: compuesto por los huesos que participan en la conformación del macizo facial y las cavidades bucal, nasal y orbitaria.
    • Neurocraneo: compuesto por los huesos que participan en la conformación de la cavidad craneo-encefálica.


    Esta división, no es tan arbitraria, parte del diferente origen embriológico de las estructuras óseas: osificación endocondral para los huesos de la base craneal, y osificación intramembranosa para los huesos de la calota.

    La bóveda está formada por el frontal (parte vertical), los parietales, las escamas de los temporales y el occipital (parte superior). Esta cubierta por el cuero cabelludo; los huesos se unen por unas articulaciones llamadas suturas: Sutura coronal o frontoparietal, entre el frontal y las parietales, sutura sagital o interparietal, entre los dos parietales, y sutura lambdoidea o parietoocipital, entre el occipital y los parietales. El punto de union de las suturas coronal y sagital se llama bregma y allí se localiza, en el recién nacido, una zona de forma romboidal llamada fontanela anterior o bregmatica. La base comprende el resto de las partes del esqueleto del cráneo. El límite entre base y bóveda está representado por una línea sinuosa circunferencial que va desde el surco nasofrontal hacia la protuberancia occipital externa.

     

    Origen, desarrollo y crecimiento

    Las estructuras cefálicas craneales se originan a partir del mesénquima proveniente de las células de la cresta neural y el mesodermo paraxial. Los huesos que forman el cráneo no tienen un mismo origen, por ello se hace la diferencia entre las regiones de la bóveda y la base craneal.

    Neurocráneno membranoso - bóveda craneal

    Los huesos de la calota, son huesos planos de revestimiento. Éstos se generan por el proceso de osificación intramembranosa a partir de placas de tejido conjuntivo fibroso (mesénquima) que rodean el encéfalo. De esta forma, centrífugamente se desarrollan (osifican) un cantidad de huesos membranosos planos. Al momento del nacimiento, los huesos de la calota no están fusionados ni totalmente osificados, dejando espacios interóseos cubiertos por tejido fibroso (suturas y fontanelas).

    Neurocráneo cartilaginoso (condrocráneo) - base del cráneo

    Los huesos de la base craneal se desarrollan por el proceso de osificación endocondral a partir del condrocráneo, una estructura formada por varios núcleos cartilaginosos osteosteogénicos separados y extendidos por toda la region (condrocráneo precordal originado de la cresta neural, y condrocráneo cordal originado del mesodermo paraxial)

    Fontanelas y suturas - Cráneo del recién nacido

    Al momento del nacimiento, los huesos planos del cráneo no están completamente osificados y se hallan separados entre sí por espacios ocupados por tejido conectivo fibroso (derivado de la cresta neural) que futuramente contribuirá a la formación definitiva de los huesos y a su articulación (sinfibrosis). Así estos espacios son las suturas metópica, coronal, sagital y lamdoidea. En aquellos sitios donde se articulan más de dos huesos, las suturas son amplias y forman las seis fontanelas:

    • dos impares y medias: fontanelas anterior y posterior;
    • y dos laterales y pares: posterolateral (mastoidea) y anterolateral (esfenoidal).

    Las suturas y fontanelas tienen importancia capital durante el parto, ya que admiten una mecánica de superposición entre las placas óseas del cráneo (modelado) que posibilita el paso de la cabeza fetal a través del canal de parto. Durante el puerperio, los huesos vuelven a su posición primitiva. Durante la niñez, la palpación de la fontanela anterior permite verificar la normalidad del desarrollo y osificación del cráneo así como también la presión intracraneana.

    Crecimiento y consolidación

    Las suturas y fontanelas tardan años en osificarse completamente y lograr la coaptación total entre las piezas óseas del cráneo. El crecimiento de los huesos de la bóveda que continúa hasta la adultez se hace a expensas del material fibroso de las suturas y fontanelas. Este mecanismo admite cierta complacencia de la caja craneal para el crecimiento del encéfalo y una adaptación acorde al desarrollo y crecimiento del macizo facial. La capacidad craneal completa se alcanza hacia los 5-7 años.

     

    Articulaciones

    Las articulaciones de los huesos craneales son sinartrosis, articulaciones inmóviles que fijan las piezas óseas entre sí por medio de cartílago (sincondrosis) o de tejido conectivo fibroso (sinfibrosis).

    Aquellos huesos que forman parte de la base craneal, desarrollados por osificación endocondral, se unen entre sí a través de sincondrosis. Y aquellos huesos procedentes de la bóveda del cráneo (y los huesos de la cara también) desarrollados a partir de esbozos de tejido conjuntivo, se unen entre sí a través de sinfibrosis o suturas (suturae PNA).

    Según la configuración de las superficies articulares implicadas en la unión ósea, hay tres tipos de suturas (sinfibrosis) en el cráneo:

    • las suturas dentadas surgen de la unión "por engranaje" de las superficies articulares. Es la articulación que une a los huesos frontal, occipital, parietal, esfenoides y etmoides (articulaciones fronto-parietal; parieto-parietal; parieto-occipital; fronto-etmoidal; fronto-esfenoidal) y articulaciones con el macizo facial (fronto-malar; fronto-nasal, etc.).
    • las suturas escamosas surge de la unión de superficies rugosas y "talladas a bisel". Es la articulación témporo-parietal...
    • la esquindilesis, es la articulación del vómer (cara) con el esfenoides (cráneo), formada por la unión de una superficie con forma de cresta (cresta esfenoidal inferior) que encastra con una superficie complementaria en forma de ranura (entre las alas del vomer).

    COLUMNA Y COSTILLAS

    Funciones

    Las funciones de la columna vertebral son varias, principalmente interviene como elemento de sostén estático y dinámico, proporciona protección a la médula espinal recubriéndola, y es uno de los factores que ayudan a mantener el centro de gravedad de los vertebrados.[1] La columna vertebral

    La columna vertebral es la estructura principal de soporte del esqueleto que protege la médula espinal y permite al ser humano desplazarse en posición “de pie”, sin perder el equili-brio. La columna vertebral está formada por siete vértebras cervicales, doce vértebras torácicas o pectorales, cinco vértebras lumbares centrales, cinco vértebras dorsales inferiores soldadas al sacro, y tres a cinco vértebras soldadas a la “cola” o coxis. Entre las vértebras también se encuentran unos tejidos llamados discos que le dan mayor flexibilidad.

     

    Constitución

    La columna vertebral está constituida por piezas óseas superpuestas y articuladas entre sí, llamadas vértebras (vertebræ PNA), cuyo número —considerado erróneamente casi constante— es de 33 piezas aproximadamente, dependiendo de la especie.

    Las vértebras están conformadas de tal manera que goza la columna de flexibilidad, estabilidad y amortiguación de impactos durante la moción normal del organismo.

    La columna vertebral de un humano adulto mide por término medio 75 cm de longitud, y en su extensión presenta varias curvaturas

    COSTILLAS

    Costilla (Costae) es un hueso del tórax, largo y plano; en número de 12 a cada lado, 7 verdaderas, 3 falsas, 2 flotantes, en forma de arco con un cuerpo con dos caras, externa e interna; dos bordes, superior e inferior, y dos extremos, posterior y anterior.

    Se encuentran en el tórax, constituidos por cartílago en la parte más medial de su vertiente anterior y por hueso en su vertientes lateral y posterior, que conforman la parte más visible del armazón óseo de la caja torácica, dándole un aspecto de jaula, que se articulan con cada una de las doce vértebras dorsales o torácicas por detrás y con el esternón, a través del correspondiente cartílago costal, por delante.

    En el interior de la caja toráxica se encuentran los pulmones y el mediastino. En este se ubica el corazón, esófago, tráquea, ganglios linfáticos, timo, aorta, vena cava superior e inferior.

    Clasificación

    • Verdaderas: Se unen directamente al esternón mediante su propio cartílago.
    • Falsas: Se unen indirectamente al esternón, uniéndose primero al cartílago de otra costilla.
    • Flotantes: No están unidas al esternón.

    Cabe aclarar que los datos anteriores corresponden a la especie humana ya que por ejemplo el caballo tiene de 18 a 19 costillas y el perro 14; es decir la cantidad de vértebras torácicas, en las cuales se articula la parte ósea de la costilla, y de acuerdo a ellas varía el número de estas, varía según la especie. Las vértebras que en todos los mamíferos su número es el mismo son las vértebras cervicales que son 7.

    EXTREMIDADES

    Se llaman extremidades a los órganos externos, normalmente articulados, que muchos animales usan como medio de locomoción. En lenguaje vulgar, se les llama «patas» a las extremidades de los animales no humanos.

    En el caso humano, puede tener otras funciones. Las manos, que son la terminación de los miembros superiores, tuvieron una importancia crucial en la evolución humana, como resultado del bipedismo, según diversos autores —como Edgar Morin en El paradigma perdido: la naturaleza del hombre (1971)—, en donde se refiere a la dialéctica «pie-mano-cerebro».

    Tratándose del cuerpo humano, las extremidades son los miembros superiores o torácicos y los miembros inferiores o pelvianos, que en lenguaje coloquial constituyen los brazos y piernas respectivamente. No obstante, en sentido estricto —anatómicobrazo y pierna no son sino dos segmentos más de los que componen el miembro superior e inferior. En el caso de los cuadrúpedos se habla de extremidades anteriores y posteriores.

    CINTURA PELVICA

    Desde el punto de vista clínico, de especial importancia en obstetricia, la pelvis puede ser clasificada en varios tipos, según su forma:

     

    Clasificación de Caldwell y Moloy

    Pelvis ginecoide (50%).

    Es la pelvis más favorable para el parto natural.

    • Estrechos. El estrecho superior tiene forma muy ligeramente ovioidea, con el segmento anterior amplio y redondeado igual el segmento posterior y el diámetro transverso en forma redondeada o ligeramente elíptico.
    • '"Sacro. La curva e inclinación del hueso sacro son de características medianas y las escotaduras sacrociáticas son de amplitud mediana.
    • Pubis. El ángulo subpubiano es amplio y redondeado con paredes laterales paralelas y ramas isquipubianas arqueadas.
    • Diámetros. El diámetro interespinoso (biciático) amplio y muy similar al diámetro intertuberoso (bituberoso, entre una tuberosidad isquiática y la opuesta),[1] también amplio, ambos de unos 10.5 cm.
    Pelvis androide.

    Es la forma característica de la pelvis masculina y cuando se encuentra en mujeres, es más común verlo en la raza blanca. Los diámetros de la pelvis androide se caracterizan por tener un diámtero transversal acortado por la convergencia de las paredes de la pelvis, así como un diámtero anteroposterior acortado por la inclinación hacia adelante del hueso sacro.

    • Estrechos. El estrecho superior tiene forma triangular, el segmento anterior (el arco que forma la cara posterior del hueso pubis) es agudo y estrecho y el segmento posterior (el arco que forma la cara anterior del hueso sacro) amplio, pero aplanado posteriormente y ocasionalmente con salida del promontorio y los alerones del hueso sacro.
    • Sacro. Escotaduras sciáticas estrechas, inclinación del sacro hacia adelante (en ateversión), las espinas ciáticas son salientes y punteagudas.
    • Pubis. Paredes pelvianas convergentes hacia el pubis, siendo más amplia la pared posterior. Las ramas isqiuopubianas rectas, con ángulo supbúpico agudo y estrecho.
    • Diámetros. Tanto el diámetro interespinoso e intertuberoso son cortos.
    Pelvis antropoide.

    Tiene la forma de la pelvis ginecoide rotada 90 grados, es decir un óvalo o elipse antero-posterior, común en mujeres de raza negra.

    • Estrechos. El estrecho superior es oval anteroposteriormente, con el segmento anterior y el posterior largos y estrechos pero ligeramente redondeados.
    • Sacro. La escotaduras sacrociáticas son amplias, el hueso sacro es largo y estrecho con una curvatura marcada por inclinación del sacro hacia atrás.
    • Pubis. Las paredes laterales de la pelvis en dirección al hueso púbico son paralelas una con la otra. El ángulo subpubiano es ligeramente estrecho y las ramas isquiopubianas levemente arqueadas.
    • Diámetros. Los diámetros interespinoso e intertuberoso son cortos, mientras que los diámetros anteroposteriores son amplios.
    Pelvis platipeloide (3%).
    • Estrechos. El estrecho superior es oval en sentido transverso, con el segmento anterior y el posterior amplios y redondeados.
    • Sacro. La escotaduras sacrociáticas son estrechas, mediana inclinación de la curvatura del hueso sacro.
    • Pubis. El ángulo subpubiano es muy ámplio y redondeado y las ramas isquiopubianas muy arqueadas.
    • Diámetros. Los diámetros interespinoso e intertuberoso son muy amplios, mientras que los diámetros anteroposteriores son cortos.
    Ferbis.

    Es un hueso que se sitúa entre el coxis y la entrepierna, que también tiene contacto con el hueso pelvis.

     

    Pélvis ósea

    Los huesos ilíacos (coxales), el sacro y el cóccix articulados entre sí forman la pelvis ósea, en referencia a la estructura ósea de la pelvis. Por el contrario, cintura pelviana o pélvica implica una referencia morfofisiológica a la parte de la pelvis que participa en la articulación del miembro inferior, es decir los coxales. A este respecto conviene recordar que la cintura pelviana tiene su homólogo en el miembro superior: la cintura escapular.

    Este conjunto óseo cumple varias funciones: da soporte mecánico y protección a los órganos pélvicos y del bajo vientre; articula los miembros inferiores a la porción inferior del tronco; permite la biodinámica de la bipedestación; etc.

    En la pélvis ósea se pueden describir, dos superficies y dos aberturas:

    • una superficie exterior
    • una superficie interior
    • una abertura superior
    • una abertura inferior.
    superficie exterior
    • parte ánterolateral: sínfisis pubiana + lámina cuadrilátera + raza horizontal y descendente del pubis + agujero isquiopubiano;
    • parte lateral: fosa ilíaca externa + cavidad cotiloidea + rama descendente del isquion + tuberosidad isquiática;
    • parte posterior: cara posterior del hueso sacro y del cóccix.
    superficie interior

    La cavidad que limita la superficie interior está dividida en dos partes por un relieve casi circular llamado estrecho superior: una parte superior o pelvis mayor y una parte inferior o pelvis menor o excavación pélvica (cavum pelvis).

     

    Articulaciones de la pelvis ósea

     

    Variaciones de la pelvis ósea según el sexo

    En la mujer:

    • las paredes de la pelvis son menos gruesas que en el hombre.
    • la sínfisis pubiana está a una altura menor.
    • más ancha más corta y más abierta

     

    Contenido de la pelvis

    La pelvis puede ser dividida en dos porciones, una superior y otra inferior, al trazar una línea oblicua y curveada denominada línea iliopectínea. La parte superior de esa línea se denomina pelvis mayor o pelvis falsa y la porción inferior a la línea illiopectínea se le conoce como pelvis menor o pelvis verdadera.

    Pelvis mayor.

    La cavidad de la pelvis falsa se sitúa por encima de la línea terminal y, por ende, de la pelvis menor o pelvis verdadera. Contiene las vísceras intestinales no contenidas en la pelvis menor y, en el embarazo, al útero grávido. No tiene importancia en obstetricia, aunque tiene cierta aplicación en cirugía pelviana. Sus límites:

    • Hacia los lados, las fosas ilíacas;
    • Hacia atrás, las últimas dos vértebras lumbares; y
    • Hacia delante, la parte inferior de la pared anterior del abdomen.
    Pelvis menor.

    La cavidad de la pelvis verdadera va desde la sínfisis púbica, rodeando la superficie interna del ilion por una línea imaginaria, llamada línea arcuata, arqueada o innominada, hasta el promontorio del hueso sacro. Dentro de esta cavidad se sitúan parte del colon, el recto en la parte posterior de la pelvis, la vejiga en la parte anterior justo detrás de la sínfisis púbica y, en la pelvis femenina no-operada, la vagina y el útero que se sitúan entre el recto y la vejiga.

    La pelvis verdadera es una especie de cilindro irregular con una leve concavidad anterior. En este espacio se estudian varios estrechos u orificios, uno de entrada o superior, uno de salida o inferior y, entre los dos, la excavación pelviana. En la excavación pelviana es de importancia los puntos en que las dimensiones del diámetro son menores, conocido como estrecho medio.

     

    Estrecho superior

    Es el orificio de entrada a la pelvis desde el abdomen y delimitada por:

    • El borde superior de la sínfisis púbica, que se continúa con el borde superior de las ramas horizontales del pubis;
    • La eminencia ileopectínea que consigue continuidad con la línea innominada o línea terminal;
    • La articulación o sincondrosis sacroilíaca;
    • El alerón del hueso sacro que termina en el promontorio sacro.
    Diámetro antero-posterior.

    Son tres, todos comenzando desde el promontorio del hueso sacro y terminan en puntos diferentes de la sínfisis púbica.

    - Diámetro suprapúbico o conjugado verdadero, termina en el borde superior de la sínfisis púbica y es el primer diámetro que la pelvis le ofrece al feto durante el parto. El valor mínimo normal de este diámetro en la pelvis femenina es de 11 cm.
    - Diámetro retropúbico o conjugado obstétrico, termina en una eminencia—llamada cúlmen retropubiana—situada en la unión del 1/3 superior con los 2/3 inferiores de la sínfisis púbica. Es el diámetro de menor longitud del estrecho superior, mide 10.5 cm.
    - Diámetro subpúbico o conjugado diagonal, termina en el borde inferior de la sínfisis púbica y mide en la pelvis femenina 12 cm normalmente.
    Diámetro transversal.

    Atraviesa la pelvis de un lado al otro desde la línea nominada de un lado hasta el punto opuesto del otro lado, en un punto intermedio entre la sincondrosis sacroilíaca y la eminencia ileopectínea. Su longitud en la pelvis femenina es de unos 13 cm.

    Diámetro oblicuo.

    Se extiende desde la articulación sacroilíaca de un lado hasta la eminencia ileopectínea del lado opuesto y mide, en la pelvis femenina, unos 13 cm.

     

    Estrecho medio

    Es un orificio imaginario que ocupa la excavación pélvica de gran importancia en obstetricia, pues en esto punto, la pelvis femenina suele presentar una marcada reducción de diámetros. Los puntos de referencia y los límites son:

    • Hacia adelante el borde inferior de la sínfisis púbica y recorre por el 1/3 inferior de la cara interna del cuerpo del pubis;
    • Lateralmente, la espina ciática, pasando por la parte media del agujero ciático mayor y, pasada la espina ciática, recorre el ligamento ciático mayor
    • Hacia atrás, corta el sacro en su cara anterior, aproximadamente entre 1 y 2 cm por encima de la punta del sacro.
    Diámetro anteroposterior.

    Comienza en el borde inferior de la sínfisis púbica hasta el sacro y mide, en la pelvis femenina, 12 cm. Por ser la medida más ámplia de este estrecho, tiene menor importancia obstétrica.

    Diametro trasversal

    Es uno de los diámetros y puntos de referencia obstétricos de mayor importancia, llamado diámetro biciático o biespinoso, porque va de una espina ciática a la del lado opuesto. Su longitud en la pelvis femenina es de unos 10.5 cm.

     

    Estrecho inferior

    El estrecho más inferior de la cavidad pélvica tiene forma romboidal debido a que los puntos de referencia laterales—las tuberosidades isquiáticas—están a una mayor altura que el plano anteroposterior, formando así, dos triángulos imaginarios, uno anterior y otro posterior. Los límites del estrecho inferior son:

    • Borde inferior de la sínfisis púbica y recorre el borde inferior de la misma;
    • Parte más inferior e interna de las ramas isquiopubianas y de las tuberosidades isquiáticas;
    • Ligamento sacrociatico mayor hasta la punta del hueso sacro.
    Diámetro anteroposterior.

    Va desde la punta del hueso sacro hasta el borde inferior de la sínfisis púbica y mide, en la pelvis femenina, 11.5 cm.

    Diámetro transversal.

    Llamado también biisquiático o bituberoso, porque se extiende desde la parte inferior e interna de una tuberosidad isquiática hasta la homóloga del lado opuesto. Su longitud en la pelvis femenina es de unos 10.5 cm.